Las costas de Liencres nos aportan todo eso y mucho más, y es por ello que Paula y Eduardo decidieran realizar su ceremonia en ese lugar que tantas satisfacciones les ha dado a lo largo de su vida juntos. Ese lugar de acampadas en familia, amigos, risas compartidas, comidas, baños y meriendas con el buen hacer de ese delicioso chocolate caliente especialidad de Eduardo y que tan bien se recibe al disfrutar de ese momento mágico, la puesta del sol.


Y llegó el día, ese día tan esperado por todos finalmente llegó lleno de ilusión y con el firme propósito de ser desenfadado y sin protocolos, una tarde de amigos y familiares cercanos con la única etiqueta del blanco como color y la condición del no gastar y apañarse con aquello aprovechable que siempre tenemos en casa.


Conseguir esa armonia con la naturaleza que tanto caracteriza a una boda hippie fue gracias al esfuerzo de dos manitas como Edu su padre José y la gran colaboración de personas como Hector y Gonzalo. Hector proporcionó su gran hacer como director de Los Guardeses de Solares y una gran cantidad de atrezo y complementos, y Gonzalo su incalculable experiencia en montajes de todo tipo de escenarios diferentes y complicados.


Maderas, tules, flores, bambúes, antorchas, pacas de heno, telas, inmensas botellas de cristal, jaulas exóticas… y un gran cariño y tiempo dedicado en transformar un entorno idílico en el lugar perfecto para realizar una boda hippie muy singular.


Ya todos preparados y pendientes del horizonte, ese horizonte que nos avisara de la llegada de la novia y que nos dejase por fin descubrir los grandes secretos de una novia, su vestido, peinado y ramo de novia.


Y como no, un vestido de Mes Demoiselles al que echó el ojo al pedir la nueva colección de verano para su tienda Colette Santander fue el ideal protagonista para esta boda hippie tan familiar. Parece curioso que una persona tan metida en el mundo de la moda se decante por lo tremendamente sencillo pero evidentemente quien sencillamente destacaba en ese día… era ella!!!


Y como encajando todo dentro del mundo de la moda, no podía faltar en la familia una de las personas más reconocidas por sus estupendos trabajos en todo tema de recogidos, peinados y tocados para ocasiones como estas. Montserrat Núñez proporciona en Santander todo este tipo de servicios y como buena tía de la novia no pudo faltar a este evento y participar en el peinado y maquillaje junto con su hija Maria Natal  y continuamente revisar que tanto Paula como sus hijas estuvieran perfectas en todo momento.


El ramo, un perfecto complemento para esta boda hippie estuvo idealmente elaborado por otro gran profesional de Cantabria como Maxi Viaña  siendo el protagonista también de grandes momentos. Solo tengo una palabra para definirlo… espectacular!!!

 
Vestido…  Mes Demoiselles en Colette Santander
Ramo…  Maxi Viaña
Peluquería y tocados… Montserrat Núñez
Maquillaje…  Maria Natal

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